El Centro de Aprendizaje y Formachos realidad para beneficio de niños y jóvenes, en especial, de aquellos que viven en sectores de alto riesgo social.

Nuestra razón de ser es brindarles a los menores una oportunidad para que se desarrollen a través de la enseñanza de valores éticos y morales, conjuntamente con la práctica del fútbol, deporte que es una pasión en Ecuador, pues tenemos una sociedad futbolizada.

Durante nuestra corta pero gratificante trayectoria, el Centro ha alcanzado varios logros, que se han traducido en beneficios para los niños y jóvenes que se forman con nosotros.

Por ello, gracias a todos los que forman parte del CAF Núñez por su dedicación y trabajo. Gracias a Asiservy, empresa que también pre- sido, y que realiza esta actividad de responsabilidad social, porque estoy convencido que de alguna forma debemos contribuir con la sociedad que nos permite desarrollar nuestro negocio. Y los centros de aprendizaje y formación son una excelente manera para sacar adelante a los menores y alejarlos del alcohol, las drogas y otros vicios.

Gracias a los padres de familias que confían en nosotros, y que siempre deben cuidar a sus hijos con amor y convirtiéndose en ejemplo de vida.

CAF Núñez tiene por delante muchos sueños por cumplir y seguiremos trabajando para convertirlos en realidad, con el único objetivo de tener mejores personas en el futuro.

Adicionalmente, Asiservy S.A ha desarrollado la urbanización Valdivia, ubicada a cinco minutos de distancia de la fábrica, con un total 675 viviendas que espera construir para venderlas a precio de costo a sus trabajadores y también para los obreros de otras fábricas de Manta, con el financiamiento bancario de 15 años plazo y con el pago de cuotas de 75 dólares, en promedio. La iniciativa surgió por el alto déficit habitacional, que en la zona se calcula que llega a las 20 mil viviendas.
Se cuenta además con programas de alfabetización para el personal de la fábrica. En un primer ciclo, que comprendió entre abril y diciembre de 2008, se impartieron clases a 14 trabajadores, entre hombres y mujeres, que no sabían leer, ni escribir. Estudiaron todos los sábados en un aula que se adaptó en el comedor y que contó con el apoyo didáctico de 14 estudiantes del colegio Julio Pierregrose. Al final se le entregó a cada obrero un certificado que indicaba el nivel de lecto-escritura al que habían llegado. Pero en lo que va de 2009 se ha logrado identificar a otro grupo más grande de obreros analfabetos, recientemente incorporados a la fábrica, para quienes se abrirá el segundo programa educativo.
Asiservy S.A. no escatima recursos económicos y tiempo de labores, con el fin de capacitar a su personal.
La colaboración externa se ha enfocado al asilo de ancianos Funteman, al igual que con la Fundación de Enfermos Incurables San Vicente de Paul. Además, en diferentes asociaciones o núcleos barriales Asiservy S.A. entrega presentes a los niños en época de Navidad. Las puertas de la fábrica y sus áreas departamentales se abren todos los años para recibir a jóvenes de colegios y de universidades del país en el proceso de pasantías profesionales.

 

Quiteño de 53 años, tiene estudios superiores en Ingeniería de Empresas, con un Diplomado en Recursos Humanos porCompetencias. Ha laborado desde 1980 en CEPE, Consorcio CEPE-Texaco, Petrotransporte, Petrocomercial hasta agosto de 1996 como Jefe de Recursos Humanosy Jefe de la Unidad Administrativa. Hasta agosto de 2003 laboró en actividades particulares, y desde septiembre de 2003 hasta la actualidad es el Jefe de RecursosHumanos en Asiservy S.A. Tiene un equipo de trabajo conformado por dos asistentes de Recursos Humanos: la Ing. María Teresa López Salvador, a cargo del Desarrollo del Personal, y Gioconda Álava Párraga, encargada del proceso de nómina. Además conforman el equipo el Sr. Teddy Mendoza Chiquito, supervisor de Seguridad Industrial y responsable de la implantación de OHSAS 18001-2007, la Dra. Judith Plaza Cabrera y el Lcdo. Luis Damián Zambrano Zambrano, encargados del área de medicina laboral.
Contacto: rnunez@asiservy.com
Asiservy S.A. está entre las tres primeras empresas manabitas que implementaron exitosamente programas de responsabilidad social empresarial. Desde mucho antes de que sea obligatorio para las empresas del país, según la Ley de Trabajo, esta compañía insertó en su nómina de empleados a personas con habilidades y necesidades diferentes, ubicándolas tanto en el proceso productivo, como en las áreas de limpieza y administración. Eso le mereció un especial reconocimiento por parte de la Vicepresidencia de la República del Ecuador.
Actualmente, laboran en este grupo 18 personas con problemas auditivos y de lenguaje, así como con alguna deficiencia física o de aprendizaje. Pero lo importante es que todos han podido integrarse paulatinamente al ritmo de la fábrica y, sin ser realmente un obstáculo, con su particular lenguaje (a veces de señas o con palabras básicas) han podido comunicarse.
Adicionalmente, por el mismo hecho de que cuentan con destrezas diferentes, el trabajo a ellos asignado es un poco más pausado, sobre todo en el área de producción. Es el caso de Tania, de 21 años, quien llena 25 fundas con migas de atún, por hora. En cambio, Antonio, de 22 años, con un problema de aprendizaje más notorio, logra llenar nueve fundas en el mismo tiempo. En cualquiera de los dos casos no importa la cantidad que logren concretar, prevalece ante todo el grado de satisfacción que ellos experimentan al verse productivos y motivados por sus jefes y compañeros de áreas.
Del departamento Administrativo se destaca Maryi Alava, una joven analista de sistemas para quien tampoco hay barreras físicas, cuando el espíritu de lucha lo puede todo. Tiene igual grado de responsabilidad y presión en las funciones que desempeña que sus compañeras de área.